Suicidal tendencies

Aprendí a ser feliz sufriendo de forma voluntaria y lo admito.

miércoles, 29 de febrero de 2012


No tengo palabras, si es que estoy escribiendo es porque siento esa estúpida necesidad que me da bronca cada vez que me llama. Sinceramente no quiero remover mi interior para buscar palabras que expresen mis sentimientos de ahora, no tengo ganas de saber bien qué es lo que estoy sintiendo. Es extraño, no quiero llorar, no voy a llorar, a pesar de que lo estoy necesitando, pero quiero dejar de llorar, dejar de hacer que mi existencia sea sufrimiento. Detesto decir y afirmar que esto que estoy sintiendo, es a causa de "alguien" a quien llamaré "X", ya que no quiero nombrarlo. Apareció en el momento justo, cuando yo estaba sufriendo como nunca y estaba deseando dejar de ver esa luz tan cálida. Apareció y cambió mi presente. Me marcó demasiado. Prometí que no lloraría cuando se terminara lo que me hizo vivir. Pensaba constantemente en el final de todo eso que me hacía tan feliz, y el pensarlo me hacía mal, derramaba lágrimas con tan solo pensar qué sería de mi cuando X "se fuera",  me lastimaba a mi misma con mis propios pensamientos, esas películas que me inventaba IDEALIZANDO el futuro, MI futuro y a decir verdad, que me impedían disfrutar el momento, disfrutar cada minuto de felicidad que obtenía con su cercanía. Fue difícil con ese pensamiento tan irritante vivir el momento, pero aún así lo hice, y todavía lo recuerdo y me hace sonreír, al tiempo que me entristece porque haya terminado. Pero no voy a estar mal, voy a sonreír por lo que me hizo vivir, por lo que me dio y no lloraré porque finalizó. Me hizo sentir como hacía mucho no me sentía, prometió que cambiaría mi pensamiento a cerca de la vida y lo hizo... llegó cuando más necesita a alguien, cuando yo me estaba ahogando en ese vacío que cada tanto me creo y que por fin va a desaparecer PORQUE ASÍ LO QUIERO. No voy a permitir que mi vida se resuma en una nube de dolor, no voy a permitir que mis lágrimas humedezcan los recuerdos más felices que obtuve hasta ahora. No voy a permitir que el sufrimiento me quite las ganas de VIVIR.
Entendí que, con solo pensar en el suicidio, se es cobarde, y lo admito: FUÍ COBARDE e intenté desaparecer de este mundo, pero entendí que no se gana nada, entendí que una persona no puede darte toda la felicidad que necesitas. Entendí que SIEMPRE se van a tener recuerdos hermosos pero también tristes, y no por eso vas a dejar de recordar. Aprendí que hay que llevarse lo mejor de cada persona que habitó tu vida y que, posiblemente, lo sigue y lo seguirá haciendo. A pesar de que sigo pensando que la felicidad es una distracción, disfruto cada momento de distracción como si fuera el último, sin pensar en un "después", sin pensar en un final. Así se vive la vida, aunque muchos no la entiendan, y estén en contra de ella todo el tiempo. Por mi parte, sigo teniendo mi mismo pensamiento a cerca de ella, pero lo miro desde otro punto de vista que me hace feliz y llena mi vacio, que origino cada vez que siento que nada tiene sentido.
Lo único que me queda por decir es gracias, gracias a él por demostrarme muchísimas cosas y a ellos, más que nada, porque son la razón de mi existir y refuerzan cada día mi distracción, haciendo que se vuelva interminable, haciendo que cada segundo se vuelva eterno. A pesar de que todavía sigo sintiendo lo mismo por "X" sigo mirando para a delante, sin remover mi pasado, haciendo que sea un recuerdo y un "amigo" en el presente, recordándolo como lo más lindo que me pasó desde que cambié mi propio yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario