Suicidal tendencies

Aprendí a ser feliz sufriendo de forma voluntaria y lo admito.

miércoles, 29 de febrero de 2012

La vida es un videojuego


Hablemos un segundo de la vida, pensemos en ella, reflexionemos a conciencia de qué se trata este "milagro", como algunos le llaman. Está acompañada tanto de malos momentos como de buenos. Pero al final siempre parece que son más las veces que nos golpea en la cara a las que nos sonríe. Hay muchísimos obstáculos, algunos más complicados y difíciles que otros, pero nunca dejan de ser piedras en nuestras vidas. Piedras con las que tropezamos una y otra vez hasta que al fin reaccionamos y nos damos cuenta de las cosas que hacemos mal. Es como un videojuego, ese tipo de juego que te envicia, en donde hay bestias que intentan evitar que llegues al final, hay trampas en las que caes sin poder evitarlo, hasta que jugas tanto que llega un punto que dejas de repetirlo, porque te avivas, ya de tanto que lo jugas sabes cómo hacer para evitar caer, para evitar que esas bestias te atrapen. Y así es la vida, está llena de trampas, de obstáculos, de "bestias" que quieren atraparte para impedir que llegues a tu meta. La única diferencia es que en un estúpido videojuego tenes más de una vida, y podes repetir cada nivel las veces que quieras hasta que por fin lo logras, en cambio, la vida es una sola, si bien aprendes de tus caídas... no hay vuelta atrás, podes darte cuenta de los errores pero no revertirlos, y te conviene no arrepentirte de haberlos cometido, con sólo darte cuenta basta para saber que no debes volver a hacerlo. Tienen en común, la vida y un videojuego, en que en ambos lo único que queres hacer es lograrlo, pasar uno a uno todos los niveles, te hace ser más vivo cada vez, pero la vida es seria, es un juego que hay que saber jugar, y si no, aprender, porque de nada te servirá jugar si no sabes cómo. También como en todo juego, llegas a veces a sentir miedo de avanzar, sientes miedo por no tener alguna idea de lo que está a punto de venir y te agobias encerrándote sin sentido, en vez de arriesgarte a ir por más. A veces te decepcionas, también, de vos mismo, porque sientes que fracasaste en algo que de verdad querías, y sientes que no puedes volver a hacer algo realmente bueno, y una vez más... dejas de arriesgarte a poder ganar eso que tanto deseas... lo mismo sucede en un videojuego, cuando pierdes esas vidas que te regalan, cuando estás a punto de por fin ganar y pierdes todo lo que tenías, es ahí cuando vuelves a empezar... de cero.
Si hay una verdad absoluta es que hay que aprovechar la vida al máximo, riendo, no llorando, arriesgando, no temiendo, porque en un minuto se te pueden consumir 24 horas, todo un día en el que pudiste haber gritado de felicidad lo desperdiciaste llorando y lamentándote por lo que no tenes, y ¿de qué sirve?... de nada. Si no sabes cómo vivir disfrutando mejor aprende, y rápido, porque como en todo juego, en un momento, la vida te dirá GAME OVER.

No hay comentarios:

Publicar un comentario