Suicidal tendencies

Aprendí a ser feliz sufriendo de forma voluntaria y lo admito.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Alguna vez


Basta, no aguanto más, no puedo más, mi pecho me duele, ya no encuentro motivos para nada, ya no tengo nada que perder, ya perdí las razones para vivir, quiero  paz, me siento débil, más débil que nunca. Quiero ir a ese mundo oscuro, hermoso, tan tranquilo, ya no aguanto esto que vivo, quiero ver oscuridad, quiero olvidar, vivir en el olvido, ya que el tiempo mismo me dejó en él. No me arrepiento de nada, no tengo culpa alguna, solo deseos de la tan temible y deseable oscuridad, solo quiero llegar a ella, no quiero vivir mas, quiero que el rojo sangre sea el último color que vea, antes del negro de la soledad, melancolía, desolación, no quiero ver ni un solo momento de claridad, solo quiero morir y jamás volver. Para qué seguir viviendo si sentís que nada tiene sentido. Si sentís la necesidad de preguntas inconclusas, de deseos imposibles de hacerse realidad, Sentís la necesidad de querer mandar todo al carajo porque ya no hay razón que justifique tu existencia, no hay algo o alguien que justifique los latidos de ese corazón que ya quiere dejar de sufrir, dejar de ser reconstruido, y romperse de una vez, ya no quiere que nada ni nadie haga que su palpitar vuelva, de a poco se está calmando...
Mis pensamientos, como siempre, vuelan, van de un sitio a otro, sin detenerse en ningún momento, solo tienen que decidir, porque están en dudas... ya no quieren seguir activos. Mi boca quiere dejar de sentir esos besos que alguna vez recibió. Mi alma quiere salir de este cuerpo, dejarlo que siga volando entre las hojas y el viento, dejar de sentir cualquier tipo de sentimiento, solo dejar de respirar, calmar este corazón, dejar de ver colores, tan solo ver tonos grisáceos y ennegrecidos. Dentro de mi ya no hay nada, tan solo soy un cuerpo muerto que camina entre las personas, entre esas personas que todavía tienen motivaciones para vivir... todavía. Ya no quiero vivir más, es demasiado, dentro de mi ya no queda nada más que un alma en pena que por las noches llora, que solo escucha ruidos dentro de su cabeza, solo duda, siente que si muere a nadie le importará, dentro de mi solo queda un dulce veneno que me hierve la sangre, que hace que en mi memoria los recuerdos perduren, a pesar de que vive continuamente en el olvido. En este momento siento un vacío tan grande, mi vida dejó de tener sentido y ese vacío crece y crece y no para, tan solo se hace más grande y los motivos que tendría que tener para llenarlo se volaron, desaparecieron. Ya no hay nada por qué vivir, no hay motivos ni razones, no hay motivaciones, quiero dejar de ver la luz del sol porque ya no aguanto más. Solo quiero vivir en la locura y la total oscuridad, tan solo eso es lo que busco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario