Suicidal tendencies
Aprendí a ser feliz sufriendo de forma voluntaria y lo admito.
jueves, 1 de marzo de 2012
Lucas Ferrara
Quisiera
poder describir con tanta facilidad y con un poco de coherencia al menos, lo
que está sintiendo ella en este momento. No puedo, hay un sentimiento ajeno a
su ser, algo que nunca sintió corriendo por sus venas de la forma tan notoria
en la que está sucediendo. Es un sentimiento hermoso pero desconocido para su
corazón, para su alma. Intento explicarlo pero la inspiración no viene, se hace
desear y mucho. Quiero dejar claro lo que está pasando por esta mente tan
perversa. Tiene pensamientos inverosímiles de creer a sus ojos; genera sorpresa
a los ojos de los demás. Es increíble, siente una sensación de alegría por
vivir; necesidad de sonreír. Tiene sueños, deseos... a pesar de que nunca creyó
en ellos... está queriendo que esto dure para siempre, por más consciente que
sea de que eso es imposible. ¿Cómo sucedió? ¿En qué momento pasó de tener tanta
oscuridad en su interior, a querer sonreír, como hace mucho tiempo no lo hacía
con tanta sinceridad? Siente cosquilleos en su alma que hasta hace tan poco
estaba deseando salir de este cuerpo, que lo encerraba, que impedía su libertad
y funcionaba como un martirio con el que sentía que lidiaría de por vida. Esa locura...
ni hablar de ella... estaba logrando que ella se perdiera en vaivenes de desquicio,
de suicidio, de la oscuridad que tanto crecía; estaba logrando que ella deseara
morir de una vez para no tener que cargar más con esa culpa de sentir que no
vale la pena conocerse así misma ni que los demás lo hicieran. Al escribir
describía su melancolía, su enfermedad, que a pesar de haber tenido remedios
muy eficientes, ninguno consiguió más que aliviarla un poco, jamás desapareció,
hasta creo que todavía siguen quedando restos de ella que de a poco, casi por
magia, se están yendo... ¿qué será esa estúpida magia? Hay algo más... algo que
reemplazó la locura de su mente y consiguió hacerla a un lado de una forma
extraordinaria. Está curando las heridas que con tanta vergüenza ella lleva en
su cuerpo; está ocasionando un sentimiento que no es ni morboso ni bizarro, que
no hace daño; sino lo contrario... ella está siendo, esa palabra... ¿cómo era?
Ese sentimiento tan lindo que ya no aparecía ni por casualidad... ¿felicidad?
Sí, es esa palabra... está siendo FELIZ... qué lindo que se siente, está
cambiando su personalidad, está hablando de algo que ayudó a que ese
sentimiento fuera posible... no lo mencionaré, no quiero hacerlo... ese
sentimiento tan difícil de sentir, ese que hace que tu corazón palpite y se
quiebre; que sienta el sufrimietno y el dolor; que hace que desees ahogarte en
tus propias lágrimas y que llores de fe... felicidad. Ese que cuando estás con
un persona, creo que "especial", logra que sientas, mejor que nunca,
la sangre fluyendo por tu cuerpo, yendo directamente a tu corazón con prisa.
Corre como una luz y tus ojos ven nada más que eso... luz y claridad, ven a
alguien, una persona por la cual ese corazón está en acción, es tan complicado
de explicar, quiero dejarlo escrito... en ella está creciendo esa palabra tan
importante que no se puede decir al menos que de verdad la sientas, y creo que
ella la está sintiendo más fuerte que nunca, aún así no la diré. Por fin la
soledad está siendo humillada por aquella persona que tanto padeció del dolor,
que tanto soportó las lágrimas ocasionadas intencionalmente de una forma inconsciente.
Está VIVIENDO... qué extraño... ¿hace cuánto no podía decir realmente
que ella estaba viva? ¿A caso no estaba muerta en su interior? Sí... lo estaba
y lo único que quería esfumarse de aquí, desaparecer de este mundo, huir a su
mundo en sueños, ese al que tanto hacía referencia cuando escribía con
anterioridad. Ya no más soledad, sueños estúpidos, deseos ingenuos, corazones
quebrados... rotos y usados al antojo de los demás; no más tanta debilidad, no
más ese reflejo que tanto criticó a su persona; no más esa locura que solía no
tener límites. Llegó la hora de vivir, con estos nuevos sentimientos tan
"vivaces", como quien diría. Ya no está sola, está logrando ser
fe...fe... feliz, todavía cuesta decirlo. Ya no más esas dudas desafiantes, ese
temor a perder; está acompañada y siente que por mucho tiempo, quizás no para
siempre, pero por un largo tiempo ella estará como ahora, sin idealizar como
siempre lo hizo, sin pensar en mañana, sino en el ahora; y viviendo como se
debe hacer... SIENDO FELIZ, sin pretender nada y conformada con lo que
le tocó vivir.
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