Primero
debo decir que hablaré en tercera persona, no quiero hablar de mi yo, sino de
una chica. Una chica, cuyo nombre no interesa ni importa, una chica que sufre
la vida de una forma extravagante, sintiendo que la felicidad en este mundo no
existe, por más feliz que la hagan para ella la felicidad es algo inalcanzable
e inexistente en este mundo lleno de dolor. Ella no entiende los motivos ni la
razón de nada, piensa y analiza sus propias dudas acerca de todo y de todos.
Trata de entender qué es lo que le está sucediendo... no tiene alguna idea acerca
de este sentimiento que está corriendo por todo su cuerpo y la hace sentir como
"desorbitada" del mundo que la rodea, la hace viajar, colgarse en
nubes de sueños e ilusiones, sí definitivamente está sintiendo algo a lo que le
llaman "amor". No sería algo nuevo para ella, pero esta vez lo siente
diferente. No sabe por qué confía tanto. Nunca habló mal del amor, sabe que es
lo más hermoso que hay en el mundo a pesar del dolor que ocasiona, pero
entiende que si sufre no es a causa de eso, sino porque ella lo elije, lo tiene
más que entendido... Sabe que en algún momento se va a terminar ese sentimiento
que está interfiriendo en su vida de una forma completamente positiva. No está
segura de si "ama" pero siente más que algo por un chico que la
está ilusionando demasiado, que le está haciendo sentir, le está haciendo saber
lo que es la "felicidad", algo buenísimo para su `propio bien... ¿el
defecto?... toda su felicidad depende de él, y si depende todo de ese chico,
cuando se vaya, ella volverá a su burbuja de sufrimiento, porque esa elección
ya no la tiene habilitada, ya sufre porque es rutina, está cansada y harta de
perder el papel principal en su propia "obra de teatro", pero siente
que no puede hacer nada, aunque sí sabe que puede... y no piensen que es lo
mismo saber y sentir, porque no lo es...
Lo
va a decir... se está siendo feliz de la forma que hace mucho esperaba serlo.
Este chico le está dando lo que ella quería, y a decir verdad... necesitaba de
una forma increíble. Pero ahora tiene miedo. No está escuchando a su alrededor
porque no le interesa... todo mundo le advierte que va a terminar mal, pero no
le interesa. Por primera vez está siguiendo sus pensamientos sin escuchar a los
demás y no va a permitir que nadie le saque esa felicidad que está sintiendo,
está, como algunos dicen "escuchando a su corazón"... pero el miedo
que tiene a cerca de perder a esa fuente de felicidad es incontrolable, es lo
que le roba el deseo de sonreír. Se está arriesgando, como siempre lo hizo,
pero el temor a que se aleje es inmenso. No soporta sentir eso e intenta
evitarlo pero no puede... siente que todo va a salir mal en vez de vivir el
momento, no está disfrutando esto que le está pasando... le da bronca ser así y
le encantaría cambiarlo pero se bloquea así misma cuando está dispuesta a
hacerlo, es como si no le interesara su felicidad, y a decir verdad, mucho no
le importa. No sabe exactamente qué es lo que quiere, qué es lo que busca
sentir. Lo único que hay en sus pensamientos son contradicciones a cerca de
todo. Tiene dos pensamientos a cerca de todas las cosas y no logra ubicarlos,
no... no puede... Es como si tuviera dos personalidades, dos personas en una
sola... una que está en optimista todo el tiempo, que piensa que la vida hay
que disfrutarla a pleno, vivir cada instante y sentir lo que sea. La otra, a
pesar de ser pequeña, es la parte dominante... es triste, y siente miedo todo
el tiempo... se arriesga, pero tiene miedo.
¿Cómo
hacer para entender esto? ¿Cómo hacer para encontrar la felicidad sin estar
aterrada a perderla todo el tiempo? No tiene idea... pero intentará dejar de
pensar en el final que tan asegurado está, ya que todo algún día terminará.
Pero intentará que su pensamiento se focalice en sus sentimientos y en sonreír
por lo que está viviendo, sin importarle absolutamente nada ni nadie, solo su
felicidad y nada más. Y seguirá VIVIENDO, por más que piense lo que piense
en sus momentos de melancolía que tanto reinan en su ser, porque para eso es la
vida... PARA VIVIRLA.
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