Suicidal tendencies

Aprendí a ser feliz sufriendo de forma voluntaria y lo admito.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Sueños, realidad.


Caminaba bajo una lluvia fría, casi helada. Mojaba mi rostro y se mezclaba con la sal de mis lágrimas. Era un camino largo, casi interminable. Mis heridas abiertas por los constantes tropiezos adolecían cada vez más. Vi una sombra que me hizo continuar caminando; me llamaba, susurraba a mi oído; me pedía que vaya, pero ¿a dónde?. Seguí caminando y vi un jardín. Era colorido, lleno de vida. Me acerqué a él y una flor llamó mi atención. Sentí su aroma, tenía un perfume dulce que confundía mis sentidos; era una rosa rojo pasión, tan rojo que lastimaba mis ojos. La tomé y mi visión cada vez ardía más; cerré los ojos. En un segundo los abrí y aquella rosa ahora era tan solo una flor más, marchita y triste, gris; ya no tenía vida, me recordaba al olvido y produjo en mí una especie de llanto <<la mataste con solo tocarla>>. Esa voz, ¿de dónde provenía?. Sentí que era mi culpa, sentí que asesiné a una flor que solía ser hermosa, pero que ahora ya no era nada, y por mi culpa.
De pronto escuché un ruido; era un grito, un grito agonizante que consumió los colores de aquel jardín tan feliz. A lo lejos ví una sombra que se volvía cada vez más y más invisible, hasta que desapareció. Un viento helado congeló mi cuerpo, mi temperatura corporal comenzó a descender y sentí de nuevo ese susurro <<falta poco>>. Me atemoricé, era de nuevo ese alma, esa sombra que ya comenzaba a agobiarme con sus imparables sollozos; se volvían cada vez más fuertes. Un sentimiento de odio recorrió mi cuerpo y sentí miedo de nuevo, ese sentimiento no formaba parte de mi... quiero volver <<no lo hagas>>. Esa voz me está aterrorizando. Empecé a correr sin tener un lugar a dónde ir y caí... una herida nueva apareció en mi piel <<estúpida>>. Ya no aguanto, comienzo a verme más frágil y lloro. Las lágrimas caían sobre el césped y en segundos éste desaparecía del lugar. Mis pensamientos están confusos. Veo a mi alrededor y solo hay caos, destrucción; soledad, desolación.
La lluvia se vuelve cada vez más densa; los nubarrones comienzan a teñir el poco azul del cielo que quedaba y relampaguea. Me sentía una extraña en un mundo demencial. <<Tú correspondes aquí>, esa voz tan profunda de nuevo, pareciera estar muerta... <<camina un poco más y lo verás>> ¿ver qué?. No comprendía pero le hice caso, era casi hipnotizarte a mi oído, no podía resistirme. Caminé y en medio de tanta oscuridad volví a ver color: era un carrusel. Todas sus luces estaban encendidas, una música de feria sonaba en medio de la nada. El carrusel estaba en movimiento, pero no había nadie más que yo en ese lugar, a excepción de aquella sombra. <<Sube>>. El carrusel se detuvo y me subí. Comenzó a girar y sentí que estaba viviendo una vida que no  correspondía a la mía. De pronto algo llama mi atención: se escuchaba como el llanto de una niña. Me bajé y seguí el sonido <<vuelve, no te acerques>>, algo hacía que ese  pedido lo ignorara. La encontré y me miró directamente a los ojos; parecía conocerme. <<Detente>>. En un segundo la niña comenzó a gritar... pedía que me despertara. Era casi una súplica, pero ¿despertar de qué?. Cada vez entendía menos, todo era incoherente, parecía un sueño, pero era tan real... De golpe decidí alejarme de ella, voy en reversa y una vez más me caigo. La niña me tiende su mano <<no la tomes>>, la tomé. En seguida la niña se desvaneció. Estaba pálida, parecía... muerta. Me acerque a escuchar su corazón y ya, ya no latía. Estaba helada. Intenté que reaccione pero el cuerpo se esfumó... <<Te lo advertí, no te acerques>>. Comencé a llorar, ya se estaba volviendo una pesadilla de la cual solo quería despertar. <<No lo intentes, tienes que llegar>>. ¡¿Llegar a dónde?! Ya estaba enloqueciendo. Todo de a poco se volvía cada vez más sin sentido. Estaba entrando en pánico cuando de nuevo veo el carrusel. <<Vuélvete a subir>>. Me subo esta vez a un corcel que me recordaba a mi niñez. Comienza a girar. Por cada vuelta sentía que perdía algo. Sentía que me estaba vaciando por dentro. Estaba perdiendo algo, pero ¿qué?. Sentí la necesidad de recordar algo para distraerme de ese vacío. Investigaba en lo más profundo de mi memoria, pero no aparecía nada. No podía respirar <<falta poco>>. Quería bajarme, por cada vuelta un recuerdo se consumía por completo. Estaba conociendo un sentimiento extraño; estaba agonizando. Despegué un pié de aquel animal de plástico... <<No te atrevas a bajarte>>. Esa voz ahora parecía desafiarme y yo ya no podía tolerarlo. Me bajé y enseguida sentí una tempestad en medio de aquel lugar que parecía haber quedado en el olvido por completo. Estaba descuidado. Solo había colores oscuros. Cada lugar que pisaba se volvía nada. <<Vuelve a subir>>. No hice caso y corrí.
La sombra parecía enfurecerse. parecía un demonio buscando venganza, estaba sediento de ella; pero ¿por qué?. Su voz cada vez sonaba más ronca << Vuelve o sufrirás las consecuencias>>... ya estaba sufriendo. El viento consumía el tiempo, y en él se iban las palabras. Pensé en qué podía hacer, pero no tenía con qué alimentar a mi ser que tan débil lo había dejado aquel alma en busca de algo. No quise hacer caso y continué escapando. La sombra se estaba deshaciendo. Me dio lástima. <<Por favor, vuelve, te necesito>>. Ahora la voz era familiar; me detuvo y me hizo voltear, estaba corriendo sin mirar atrás, pero no pude resistirme a esa voz. La sombra había tomado la imagen de alguien pero ¿de quién?. No lograba recordar quién era, y sentí la necesidad de socorrerla. Estaba por tomar su mano cuando un recuerdo apareció en mi mente... era la niña que yo había matado. Me decía que me resistiera, que no era buena esa persona que se encontraba allí, rogando mi ayuda, diciéndome que me necesitaba. Definitivamente sea quien fuere sabía mis debilidades. La niña en mi mente me retuvo por un minuto, pero no consiguió que yo "ayudara" a esa persona... tomé su mano ignorando a la niña que hacía unos momentos había asesinado sin intenciones. En poco tiempo la imagen aquella desapareció y un bulto negro reapareció. Quise soltarlo y no pude. Me estaba lastimando <<estúpida>>. Sentía cómo de a poco algo entraba en mi cuerpo y comenzaba a llenarlo con cosas totalmente ajenas a mí. Mi mente estaba consiguiendo nuevos recuerdos y borrando los que ya se encontraban, pero a diferencia de ellos, los nuevos estaban llenos de odio, de resentimiento. Eran pensamientos diabólicos y melancólicos. Era tristeza, depresión... LOCURA. Esa sombra ya estaba despareciendo y por el contrario, se encontraba corriendo por mis venas. Dolía, y mucho <<eres frágil>>...
Fue lo último que escuché. Me desperté agitada y transpirada en mi cama. Estaba demasiado asustada. Sentí que mi suerte estaba cambiando y que todo había sido una horrible pesadilla, la peor de todas. Me levanté y fui a bañarme, necesitaba despejar un poco y olvidarme de lo que esa noche había pasado en mis sueños. Salí del baño y volví a mi dormitorio. Me miré al espejo y comencé a ver moretones en todo mi cuerpo. Me acerqué asustada y me dije "tranquila, es solo tu imaginación... solo fue un sueño"... en ese momento el espejo pareció cobrar vida, mi reflejo comenzó a hablar. Eran unos ojos diabólicos y oscuros, llenos de odio y volví a escuchar esa voz tan muerta, riendo... <<sí, es solo un sueño... ¿o no?>>

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