Caminaba
bajo una lluvia fría, casi helada. Mojaba mi rostro y se mezclaba con la sal de
mis lágrimas. Era un camino largo, casi interminable. Mis heridas abiertas por
los constantes tropiezos adolecían cada vez más. Vi una sombra que me hizo
continuar caminando; me llamaba, susurraba a mi oído; me pedía que vaya, pero
¿a dónde?. Seguí caminando y vi un jardín. Era colorido, lleno de vida. Me
acerqué a él y una flor llamó mi atención. Sentí su aroma, tenía un perfume
dulce que confundía mis sentidos; era una rosa rojo pasión, tan rojo que
lastimaba mis ojos. La tomé y mi visión cada vez ardía más; cerré los ojos. En
un segundo los abrí y aquella rosa ahora era tan solo una flor más, marchita y
triste, gris; ya no tenía vida, me recordaba al olvido y produjo en mí una
especie de llanto <<la mataste con solo tocarla>>. Esa voz,
¿de dónde provenía?. Sentí que era mi culpa, sentí que asesiné a una flor que
solía ser hermosa, pero que ahora ya no era nada, y por mi culpa.
De
pronto escuché un ruido; era un grito, un grito agonizante que consumió los
colores de aquel jardín tan feliz. A lo lejos ví una sombra que se volvía cada
vez más y más invisible, hasta que desapareció. Un viento helado congeló mi
cuerpo, mi temperatura corporal comenzó a descender y sentí de nuevo ese
susurro <<falta poco>>. Me atemoricé, era de nuevo ese alma,
esa sombra que ya comenzaba a agobiarme con sus imparables sollozos; se volvían
cada vez más fuertes. Un sentimiento de odio recorrió mi cuerpo y sentí miedo
de nuevo, ese sentimiento no formaba parte de mi... quiero volver <<no
lo hagas>>. Esa voz me está aterrorizando. Empecé a correr sin
tener un lugar a dónde ir y caí... una herida nueva apareció en mi piel <<estúpida>>.
Ya no aguanto, comienzo a verme más frágil y lloro. Las lágrimas caían sobre el
césped y en segundos éste desaparecía del lugar. Mis pensamientos están
confusos. Veo a mi alrededor y solo hay caos, destrucción; soledad, desolación.
La
lluvia se vuelve cada vez más densa; los nubarrones comienzan a teñir el poco
azul del cielo que quedaba y relampaguea. Me sentía una extraña en un mundo demencial.
<<Tú correspondes aquí>, esa voz tan profunda de nuevo, pareciera
estar muerta... <<camina un poco más y lo verás>> ¿ver qué?.
No comprendía pero le hice caso, era casi hipnotizarte a mi oído, no podía
resistirme. Caminé y en medio de tanta oscuridad volví a ver color: era un carrusel.
Todas sus luces estaban encendidas, una música de feria sonaba en medio de la
nada. El carrusel estaba en movimiento, pero no había nadie más que yo en ese
lugar, a excepción de aquella sombra. <<Sube>>. El carrusel
se detuvo y me subí. Comenzó a girar y sentí que estaba viviendo una vida que
no correspondía a la mía. De pronto algo
llama mi atención: se escuchaba como el llanto de una niña. Me bajé y seguí el
sonido <<vuelve, no te acerques>>, algo hacía que ese pedido lo ignorara. La encontré y me miró
directamente a los ojos; parecía conocerme. <<Detente>>. En
un segundo la niña comenzó a gritar... pedía que me despertara. Era casi una
súplica, pero ¿despertar de qué?. Cada vez entendía menos, todo era
incoherente, parecía un sueño, pero era tan real... De golpe decidí alejarme de
ella, voy en reversa y una vez más me caigo. La niña me tiende su mano <<no
la tomes>>, la tomé. En seguida la niña se desvaneció. Estaba pálida,
parecía... muerta. Me acerque a escuchar su corazón y ya, ya no latía. Estaba
helada. Intenté que reaccione pero el cuerpo se esfumó... <<Te lo
advertí, no te acerques>>. Comencé a llorar, ya se estaba volviendo
una pesadilla de la cual solo quería despertar. <<No lo intentes,
tienes que llegar>>. ¡¿Llegar a dónde?! Ya estaba enloqueciendo. Todo
de a poco se volvía cada vez más sin sentido. Estaba entrando en pánico cuando
de nuevo veo el carrusel. <<Vuélvete a subir>>. Me subo esta
vez a un corcel que me recordaba a mi niñez. Comienza a girar. Por cada vuelta
sentía que perdía algo. Sentía que me estaba vaciando por dentro. Estaba
perdiendo algo, pero ¿qué?. Sentí la necesidad de recordar algo para distraerme
de ese vacío. Investigaba en lo más profundo de mi memoria, pero no aparecía
nada. No podía respirar <<falta poco>>. Quería bajarme, por
cada vuelta un recuerdo se consumía por completo. Estaba conociendo un
sentimiento extraño; estaba agonizando. Despegué un pié de aquel animal de
plástico... <<No te atrevas a bajarte>>. Esa voz ahora
parecía desafiarme y yo ya no podía tolerarlo. Me bajé y enseguida sentí una
tempestad en medio de aquel lugar que parecía haber quedado en el olvido por
completo. Estaba descuidado. Solo había colores oscuros. Cada lugar que pisaba
se volvía nada. <<Vuelve a subir>>. No hice caso y corrí.
La
sombra parecía enfurecerse. parecía un demonio buscando venganza, estaba
sediento de ella; pero ¿por qué?. Su voz cada vez sonaba más ronca <<
Vuelve o sufrirás las consecuencias>>... ya estaba sufriendo. El
viento consumía el tiempo, y en él se iban las palabras. Pensé en qué podía
hacer, pero no tenía con qué alimentar a mi ser que tan débil lo había dejado
aquel alma en busca de algo. No quise hacer caso y continué escapando. La
sombra se estaba deshaciendo. Me dio lástima. <<Por favor, vuelve, te
necesito>>. Ahora la voz era familiar; me detuvo y me hizo voltear,
estaba corriendo sin mirar atrás, pero no pude resistirme a esa voz. La sombra
había tomado la imagen de alguien pero ¿de quién?. No lograba recordar quién
era, y sentí la necesidad de socorrerla. Estaba por tomar su mano cuando un
recuerdo apareció en mi mente... era la niña que yo había matado. Me decía que
me resistiera, que no era buena esa persona que se encontraba allí, rogando mi
ayuda, diciéndome que me necesitaba. Definitivamente sea quien fuere sabía mis debilidades.
La niña en mi mente me retuvo por un minuto, pero no consiguió que yo
"ayudara" a esa persona... tomé su mano ignorando a la niña que hacía
unos momentos había asesinado sin intenciones. En poco tiempo la imagen aquella
desapareció y un bulto negro reapareció. Quise soltarlo y no pude. Me estaba
lastimando <<estúpida>>. Sentía cómo de a poco algo entraba
en mi cuerpo y comenzaba a llenarlo con cosas totalmente ajenas a mí. Mi mente
estaba consiguiendo nuevos recuerdos y borrando los que ya se encontraban, pero
a diferencia de ellos, los nuevos estaban llenos de odio, de resentimiento.
Eran pensamientos diabólicos y melancólicos. Era tristeza, depresión... LOCURA.
Esa sombra ya estaba despareciendo y por el contrario, se encontraba corriendo
por mis venas. Dolía, y mucho <<eres frágil>>...
Fue
lo último que escuché. Me desperté agitada y transpirada en mi cama. Estaba
demasiado asustada. Sentí que mi suerte estaba cambiando y que todo había sido
una horrible pesadilla, la peor de todas. Me levanté y fui a bañarme,
necesitaba despejar un poco y olvidarme de lo que esa noche había pasado en mis
sueños. Salí del baño y volví a mi dormitorio. Me miré al espejo y comencé a
ver moretones en todo mi cuerpo. Me acerqué asustada y me dije "tranquila,
es solo tu imaginación... solo fue un sueño"... en ese momento el espejo
pareció cobrar vida, mi reflejo comenzó a hablar. Eran unos ojos diabólicos y
oscuros, llenos de odio y volví a escuchar esa voz tan muerta, riendo... <<sí,
es solo un sueño... ¿o no?>>

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